search
top

Mensaje de Cuaresma 2011

Querido hermanos sacerdotes y Operarios todos:

El santo Padre Benedicto XVI, en su mensaje cuaresmal nos ha exhortado a vivir la cuaresma en clave bautismal, invitándonos a profundizar en nuestra condición de bautizados. El día de nuestro bautismo- dice el santo Padre- comenzó para nosotros  la aventura gozosa y  entusiasmante del discípulo (de Cristo). Los invito a meditar y profundizar este mensaje del Papa y antes de predicarlo a los demás dejemos que llegue a nuestro corazón para que ilumine nuestra vida y nos dejemos impulsar por el Espíritu Santo para que nos convirtamos en mejores discípulos de Jesús, el Buen pastor que da la vida por las ovejas.

Este año dedicado al Espíritu Santo, será un año especial para ser más conscientes de su acción en nuestra vida y en nuestro ministerio.

En efecto, necesitamos absolutamente del Espíritu Santo, dejémonos conducir por Él como Jesús para llevar a cabo el proyecto del Padre,  en sintonía con nuestro hermoso lema: «Padre Nuestro, venga a nosotros tu Reino, por Cristo, con Él y en Él». Solamente si nos dejamos conducir por el Espíritu Santo en esta cuaresma avanzaremos en el camino de la conversión;  

Así rezamos en la Secuencia de Pentecostés:

Ven Espíritu Divino, manda tu luz desde el cielo…

…“Entra hasta el fondo del alma, Divina Luz y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre si tú le faltas por dentro;
mira el poder del pecado, si no envías tu aliento.

Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo.
Lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo,
doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero”…

Como podemos  notar en este precioso himno es el Espíritu Santo quien transforma nuestro corazón y toda nuestra existencia. Iluminados por el Paráclito procuremos realizar un programa cuaresmal  para vivir la Pascua de Jesús con un corazón renovado.

Emprendamos este camino con determinación y alegría como lo pedimos en la liturgia cuaresmal: “…Señor, Tú que Concedes a tus hijos anhelar, año tras año, la celebración de la Pascua, con alegría y conversión de corazón. Para que, dedicados con mayor entrega a la oración y al servicio de los hermanos, lleguemos a ser con mayor plenitud hijos tuyos con la celebración de los sacramentos que nos dan nueva vida”. (Prefacio I de Cuaresma).

Unidos en la oración: P. Esteban Alcocer Glez.

Se ha cerrado los comentarios

top